Washington, EEUU.- El candidato demócrata, Joe Biden, acaricia la presidencia de los Estados Unidos al colocarse a poco menos de los 270 electores requeridos, lo que ha obligado que el presidente reeleccionista Donald Trump se coloque a la defensiva.
En una rueda de prensa desde la Casa Blanca, acusó, sin pruebas, a Biden de intentar “robar” las elecciones con el conteo de lo que consideró “votos ilegales”.
“Si cuentas los votos legales, fácilmente gano. Si cuentas los ilegales, nos van a tratar de robar”, afirmó.
El avance del demócrata en los territorios clave ha activado la estrategia judicial de Trump, que ha presentado demandas para suspender la cuenta en Pensilvania, Míchigan y Georgia y un reconteo en Wisconsin.
La justicia ya ha rechazado el pedido presidencial para Míchigan. La batalla en Pensilvania también está abierta: el demócrata ha recortado paulatinamente la distancia hasta colocarse a un punto de Trump, con el 94% escrutado.































