Washington, EEUU.- El gobierno de Donald Trump dispuso sanciones contra Turquía por la compra del sistema de defensa antiaérea ruso S-400, una adquisición muy criticada por Washington y por la OTAN, de la que Estados Unidos y Turquía forman parte.
“Pese a nuestras advertencias, Turquía ha procedido a la compra y a realizar pruebas con el sistema ruso S-400. El Pentágono no va a tolerar transacciones significativas con el sector de la defensa ruso”, manifestó el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo.
La reacción de Ankara no se ha hecho esperar, al amenazar con tomar represalias contra su socio “en el momento oportuno”.
Las sanciones se concretan en “la prohibición de todas las licencias y permisos de exportación de la SSB y la congelación de los bienes y restricción del visado de Ismael Demir, presidente de la SSB, y otros cargos de la empresa”, según el comunicado del Departamento de Estado.
Ankara compró el S-400 el año pasado y el 17 de octubre llevó a cabo su primera prueba con los misiles tierra-aire de este sistema, considerado uno de los mejores en su rango, con capacidad para alcanzar objetivos aéreos a 400 kilómetros de distancia.































