Distrito Nacional, RD.- El Consejo Dominicano de Unidad Evangélica llamó a la población dominicana en especial a los sectores productivos y económicos a unir voluntades en favor de personas desplazadas que quedaron sin hogar, pertenencias y sin energía eléctrica, principalmente en el Este y el Noreste del país, las cuales fueron afectadas por el paso del huracán Fiona.
El pastor Feliciano Lacen Custodio, presidente de CODUE, sostuvo que ante la situación que vive el país, hay que apelar al amor y a la misericordia uniendo esfuerzos y voluntades.
La entidad valoró la creación de los Centros de Operaciones en las diferentes provincias afectadas por el fenómeno natural para dar respuesta a las distintas necesidades, por lo que espera que el gobierno y sus colaboradores apliquen una distribución de las ayudas de forma justa, equitativa, objetiva y en plazo razonable promoviendo constantemente la dignidad humana.
“Nuestra motivación a la comunidad evangélica, a seguir colaborando como lo han estado haciendo antes y desde el mismo momento del paso de este huracán, a unificar esfuerzos en las diferentes zonas, donde tienen presencia las congregaciones de fe, ayudar a los que menos pueden e ir en auxilio de aquellos que sufren y llevar consuelo a las familias que han perdido vidas humanas”, expresó.
Agregó que iglesias evangélicas, fundaciones y entidades de servicio eclesiástico recolectando alimentos, medicina, agua, comida enlatadas, y están saliendo hacia las regiones Este y Noreste del país para colaborar con las familias necesitadas, siendo un gesto del amor y la misericordia de Dios en favor de los afectados.































