Teherán, Irán.- Con gases lacrimógenos y violentos enfrentamientos, las fuerzas de seguridad iraníes intentan aplacar las protestas que continúan sacudiendo varias ciudades de Irán.
Al menos 35 personas han muerto durante las protestas y hay decenas de detenidos y heridos, entre ellos agentes de la policía.
Son ya ocho días de manifestaciones contra el Gobierno del presidente Ebrahim Raisí, tras la controvertida muerte de Mahsa Amini, la joven que fue detenida por no llevar bien el velo islámico.
Los iraníes exígen mejoras en sus condiciones de vida y el respeto hacia las libertades. El Gobierno, por su parte, ha repondido interrumpiendo el acceso a internet y amenazando con aumentar la represión policial.































