Santiago, RD.- El Primer Tribunal Colegiado de Santiago condenó a 20 años de prisión a un hombre a 20 años de prisión por la muerte de la abogada Paola Languasco, en el 2015.
Los jueces Juan Carlos Colón, Yiberty Polanco y Claribel Mateo, fallaron contra Ambiorix Nepomuceno Rodríguez, tras hallarlo culpable de los cargos que le imputaba el Ministro Público.
«Nunca le he puesto la mano a una mujer», dijo el acusa al escuchar la decisión que le condena a 20 años.
En materia civil, la sala dispuso que el condenado pague los gastos legales del proceso y una indemnización de RD$10 millones a la familia Languasco.
La sentencia deberá ser purgada en el Centro de Corrección y Rehabilitación Rafey Hombres de Santiago.
A lo largo del proceso el Ministerio Público probó que el imputado violentó los artículos 295 y 304 del Código Penal Dominicano, que tipifica la asociación de malhechores y complicidad.
Se recuerda que el cadáver de la abogada Languasco fue encontrado en una alcantarilla del residencial Los Jardines del Norte, de Santiago, próximo al apartamento de Nepomuceno Rodríguez, con quien ella tenía previsto reunirse tras salir de su residencia en Puerto Plata.
La autopsia determinó que se identificaron brutales signos de tortura y violencia, así como una fractura en el brazo y las costillas, además de dos impactos de bala.
Prófugo
Cometido el hecho, Ambiorix Nepomuceno Rodríguez salió del país con destino a España, donde fue apresado y sometido a la justicia por tráfico de sustancias ilícitas, a pesar de que era investigado por la desaparición de la jurista.
Al cumplir la sentencia de tres años, Ambiorix fue extraditado a República Dominicana en noviembre del 2019, desde cuya fecha era procesado en los tribunales de Santiago.
Otros implicados
Por el asesinato de la profesional del derecho fueron condenados a 20 años de prisión, Cristino Antonio Mármol y Lariel Alejandro Pichardo Marte. Ambos fueron encontrados culpables de asociación de malhechores, así como de actuar en complicidad con Ambiorix Nepomuceno Rodríguez.































