Por: Ricardo Ventura
.- El pasado lunes el país recibió la buena noticia de la apertura de 8 carriles construidos en la autopista Duarte, a la altura del kilometro.
Todos pensamos que ya el calvario de los tapones había acabado en esa zona de la capital y que el flujo de vehículos seria más dinámico, pero no, ahora está peor.
Al pareser los encargados de planificar el flujo vehicular en el país están en todo menos en resolver éste tema. Las principales avenidas siempre están congestionadas.
El INTRAN, DIGESET y los ayuntamientos, responsables de este tema, se hacen de la vista gorda o no saben cómo resolver a cualquier hora los benditos tapones, por falta de planes.
¡Que vaina!
Mientras tanto los dominicanos estamos perdidos en tapones, lo que representa un gasto excesivo de combustibles y perdida de tiempo para llegar a nuestro destino; a es cuadro agréguele el calor que hay en la isla que provoca la irritación de la gente.
El dominicano anda aburrido en las calles y no es para menos.
No es justo que el Estado invierta miles de millones de pesos en ‘resolver’ los benditos tapones y en ningún punto de las ciudades haya solución y, lo peor de todo, no se ve una luz, al final del túnel.
Y esto, porque los planificadores no tienen una planificación.































