Por: Fernando J. Buitrago
.- Se arrodillan al poder, se prestan para apoyar lo mal hecho, callan las críticas, priorizan las dadivas que les dan sus jefes o dueños y se molestan porque les digan lacayos.
El periodismo es investigar, escudriñar, editorial justa, equitativa, lo que esta bien esta bien y lo que va mal, va mal, pero apoyan todo, no son capaces de contradecir al poder y se quillan cuando se les grita arrodillados, lacayos, sumisos.
Las verdades siempre duelen.
Cuando el ser humano pierde la dignidad por unos pesos es solo un lacayo, sumiso, pequeño, aunque nunca lleguen a reconocerlo.































