Alemania.- La canciller alemana, Angela Merkel, defendió endurecer las restricciones a la vida pública y pidió a sus compatriotas que redujeran sus actividades sociales, después de que el país reportara su mayor cifra diaria de muertos en la pandemia del coronavirus.
«Estamos en una fase decisiva, quizá en la fase decisiva, de combatir la pandemia. Las cifras son demasiado altas, muy alarmante», dijo.
Alemania está endureciendo poco a poco sus medidas de confinamiento, al menos por un tiempo limitado después de Navidad, ya que los nuevos contagios se resisten a bajar e incluso siguen creciendo, pese a la cuarentena parcial iniciada el 2 de noviembre.
Restaurantes, bares, centros deportivos y de ocio están cerrados, y los hoteles no admiten turistas, aunque las escuelas y los comercios no esenciales permanecen abiertos.































