Bolivia.- El Gobierno que preside Luis Arce calificó de «injerencia» el pronunciamiento del secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, en el que pidió la liberación de la expresidenta interina boliviana Jeanine Áñez y expresó su preocupación por los «indicios de comportamiento antidemocrático» en Bolivia.
La Cancillería boliviana manifestó en un comunicado su preocupación por la declaración de Blinken al considerar que «este tipo de pronunciamientos son una desafortunada muestra de injerencia en asuntos internos». «Tampoco contribuyen a desarrollar una relación de mutuo respeto entre nuestros Estados, no responden a información objetiva y atentan precisamente contra la institucionalidad que pretenden defender», indica el comunicado.
Según el Ministerio de Exteriores de Bolivia, este país «recuperó la democracia» con la llegada de Arce a la Presidencia tras ganar las elecciones generales de 2020, con lo que también fue repuesta la «plena vigencia de los derechos y garantías constitucionales y los definidos por el derecho internacional de los derechos humanos».
El titular de Exteriores estadounidense expresó su preocupación «por los crecientes indicios de comportamiento antidemocrático y la politización del sistema legal en Bolivia, tras el reciente arresto y detención previa al juicio de exresponsables del Gobierno interino».































