Distrito Nacional, RD.- El mayor general Adán Cáceres Silvestre acusado por la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa de encabezar un supuesto entramado de corrupción que envuelve más de tres mil millones de pesos, también estuvo bajo la mirilla del Ministerio Público en el 2012 por sus vínculos con el tráfico ilícito de personas de nacionalidad china.
Siendo coronel, Cáceres Silvestre fue investigado y suspendido de funciones como coordinador militar de la Dirección General de Migración en el Aeropuerto Internacional de las Américas por alegado vínculos con una red de tráfico de migrantes asiáticos a la que servía de contacto para recibir y permitir el paso de esos viajeros indocumentados.
Organismos de inteligencia y de seguridad del Estado alertaron a las autoridades de Migración sobre la participación del oficial en el ilícito. Los orientales llegaban a través de Centro y Suramérica, pagando entre 10 y 15 mil dólares para ingresar ilegalmente al país.
Informado del caso, el entonces director General de Migración, José Ricardo Taveras, dispuso la suspensión de funciones del ahora mayor general Cáceres Silvestres y autorizó una investigación contra los implicados.
Conforme a las investigaciones, los chinos llegaban al país como supuestos inversionistas en vuelos comerciales procedentes de Panamá, Venezuela, Brasil y Colombia, y eran recibidos por personal de la Coordinadora Militar de Migración en el AILA, y posteriormente despachados por órdenes del coronel Cáceres Silvestre. Todo esto sin la debida autorización del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Una fuente consultada por periodistas de Acento reveló que la investigación contra el oficial Cáceres Silvestre se mantuvo estancada por influencia de un general con “poderes” en los gobiernos de Leonel Fernández y posteriormente en los de Danilo Medina. La fuente rehusó identificar al general.































