Washington, EEUU.- Washington mantiene en el punto de mira la creciente influencia de China y Rusia en América Latina por las preocupantes consecuencias que podría acarrear esta expansión en cuanto a la inestabilidad, la inseguridad y la debilidad de las instituciones democráticas.
Así lo precisó la general Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, que insistió en la necesidad de trabajar con los socios y aliados de la región para contrarrestar el impacto de estas dos naciones.
“Tenemos que trabajar con los ejércitos y las fuerzas de defensa de nuestros socios y aliados, haciéndolos más fuertes y ayudándolos a superar estos desafíos transversales y estas amenazas”, dijo convencida de que este plan de trabajo conjunto permitirá que las naciones sean más fuertes.
Richardson advirtió que el gobierno chino está incrementando su influencia en muchos países latinoamericanos con el pretexto de invertir en esta región, pero, según ella, en realidad esas inversiones no son tales, ya que no fomentan la prosperidad económica en tanto que trae a muchos trabajadores chinos y no fomentan la contratación local.































