Por: Nelson Mateo
.- La capital se ha convertido en el mayor dolor de cabeza del Partido Revolucionario Moderno y su candidato a la relección presidencial Luis Abinader, agudizado por las aspiraciones de Omar Fernández a la senaduría del Distrito Nacional y su innegable popularidad.
Las encuestas mantienen al actual mandatario como puntero en la preferencia del electorado, superando a sus contendores de la oposición, Leonel Fernández por la Fuerza del Pueblo y Abel Martínez del PLD.
Los sondeos, mayoritariamente, establecen que la aprobación de Abinader garantiza el triunfo del partido oficial en mayo del 2024 en primera vuelta, pero para llegar a mayo hay que pasar por febrero y el impacto de esos resultados de medio término en los proyectos presidenciales aún no se miden.
Los números de Luis Abinader representan una fotografía de hoy que podrían verse afectados mañana por una serie de fenómenos internos y extremos que, a partir de las elecciones municipales de febrero, podrían comenzar a reflejarse.
Los estrategas reeleccionistas lo saben y por eso el tenso retraso en la conformación de la boleta congresual y municipal en el Distrito Nacional, símbolo del poder político y una plaza electoral que marca la tendencia del triunfo de la organización que la gane primero.
La oposición y su acuerdo «Rescate RD» picó delante al consensuar una boleta que tiene al hijo del expresidente Leonel Fernández como un proyecto senatorial fuerte que amenaza con ganar en la capital y de impulsar a su candidato a la alcaldía por esa demarcación, Domingo Contreras, frente a la hija del expresidente Hipólito Mejía.
Perder la urba capitalina en febrero es un trago amargo que cambiaría el panorama político y la percepción de triunfo hasta ahora favorable al oficialismo.
Consciente de esa realidad los armadores del PRM están concentrados en encontrar un candidato con las condiciones de poder competir contra el joven Omar. Intentaron probar con Guillermo Moreno, pero declinó ante los cuestionamientos de sectores internos del oficialismo que han salido en defensa de la actual senadora Faride Raful y su derecho a ser la candidata; se la ofrecieron a David Collado, quien, inteligentemente, se negó rotundamente.
Con el tiempo en contra consultaron al director de Adunas, Yayo Sanz Lovatón, y el funcionario tampoco aceptó competir contra la joven propuesta de la Fuerza del Peblo. Finalmente están bailoteando al presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, como aspirante a la alcaldía y a Carolina Mejía como senadora.
En la provincia Santo Domingo, Cristina Lizardo y Alberto Tejeda conforman la boleta del acuerdo opositor con posibilidades reales frente al actual senador oficialista Antonio Tavera y Dio Astacio.
En Santiago, el PRM aún no tiene su candidato a senador, luego de que el expresidente del Senado, Eduardo Estrella, declinara sus aspiraciones de repetir en el cargo. Aunque en la alcaldía cuenta con Ulises Rodríguez, quien perdió del actual alcalde de Santiago, y candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, Abel Martínez, por un margen de solo 7 puntos, lo que lo convierte en el hombre a vencer en esa ciudad, apoyado por la maquinaria Estatal.
El triunfo en febrero, sobre todo en las grandes plazas, es fundamental para allanar el camino de las presidenciales de mayo, por eso la demora y preocupación oficialista.






























