Por: Nelson Mateo
.- Las elecciones municipales del pasado domingo 18 de febrero dejaron al desnudo lecturas que aprender, realidades irrefutables y estrategias que corregir.
El tsunami oficial reafirma el liderazgo del candidato a la reelección presidencial Luis Abinader y deja claro, con esos resultados, que en mayo será muy cuesta arriba a la derrotada oposición política evitar que entre ese mar de votos y de un triunfo arrollador al actual mandatario en primera vuelta.
La lectura del proceso municipal, donde los candidatos del Partido Revolucionario Moderno ganaron con más del 60% las principales plazas del país, es que la oposición, aunque firmó una alianza, nunca estuvo unida ni concentró sus fuerzas en la línea de derrotar al oficialismo.
«Rescate RD», fue un acuerdo electoral que unió a los partidos de la Liberación Dominicana (PLD), Fuerza del Pueblo (FP) y Revolucionario Dominicano (PRD). El propósito de la referida alianza era derrotar al PRM en las municipales, donde la entidad morada llevaba la mayoría de los candidatos, sin embargo, los resultados no fueron lo esperado.
El PRM arrasó en casi todos los municipios, incluyendo aquellos pocos, donde los candidatos opositores eran favoritos. La FP exhibió una pobre votación de no más de 500 mil votos y solo 6 ayuntamiento. El PLD fue reducido de 65 a sólo 23 cabildos.
Las votaciones promedio de un 12% de la Fuerza del Pueblo, como apoyo a los candidatos del PLD y aliados dejan mucho que desear respecto el grado de sinceridad del acuerdo «Rescate RD».
Al parecer, en la Fuerza del Pueblo intentaron dar un golpe estratégico al PLD para llevarlo, con la derrota acuesta, a tomar la difícil decisión de tener que endosar su apoyo al candidato presidencial aliado Leonel Fernández.
Pero en su arriesgada estrategia de último minuto se olvidaron de Danilo Medina y su pragmatismo, un hombre que como el mismo ha dicho: «cuando más sueño, lo hago con un ojo cerrado».
El líder del PLD, enterado de la contra orden, guardó silencio y dispuso una movilización de sus votantes que superará cómodamente la de su aliado entre comillas. Prefirió perder políticamente del PRM, pero arrollar electoralmente con su propia estrategia a un Fernández que intentó matar dos pájaros de un tiro en febrero, llevar su partido a un sólido segundo lugar y con el respaldo de sus aliados vencer a Luis Abinader en las presidenciales.
Los resultados del proceso municipal arrojaron unos resultados que afianzan la fortaleza del PRM y su candidato a la reelección, revelan, por igual, a un PLD que se ha levantado de las cenizas como el ave fénix, sólido como principal partido de oposición y a una Fuerza del Pueblo que queriéndolo todo no ganó nada.































