Por: Nelson Mateo
.- El alcalde de Santiago, Abel Martínez Durán se proyecta como la mejor carta de éxito del PLD, un partido que no admite errores ni más divisiones internas en su carrera por la estabilidad partidaria y la recuperación del poder.
Martínez se ha ido consolidando como el hombre a vencer en la contienda interna del principal partido de oposición.
Desde los primeros eventos que anunciaban las aspiraciones del expresidente de la cámara de diputados, 56 diputados de una matrícula de 68 Peledeistas endosaron su respaldo al exitoso munícipe santiaguero, convocados por el veterano legislador y miembro del Comité Político, Gustavo Sánchez.
Su primer encuentro contó con el 92 por ciento de los diputados, y ahora se suma Eddy Montás, de San Cristóbal, un congresista cercano a la exvicepresidenta de la República, y aspirante presidencial Margarita Cedeño.
En el ámbito municipal, el 95 por ciento de los alcaldes Peledeistas apuestan a la trayectoria y capacidad política del joven santiaguero.
A pesar de su juventud, Abel ocupó 6 veces la presidencia de la Cámara de Diputados, fungió como fiscal de su ciudad natal y estuvo por dos períodos consecutivos al frente de la alcaldía de Santiago.
Su exitosa hoja de servicio y rectitud en la administración pública, lo convierten en el mejor soldado de combate que, pueda llevar el PLD a la batalla electoral del 2024. Un candidato, joven, con experiencia probada.
Zarandeado por algunos procesos en la justicia, el PLD está compelido a pelear la siguiente guerra con su mejor general al frente; un candidato que embista y que resista. Un perfil que conecte con los “Popis”, pero también con los “wawawa”.
Margarita, con una dilatada hoja de servicio como vicepresidenta, responsable de los programas sociales de los gobiernos de Danilo y buen desempeño como primera dama durante las gestiones de Leonel, corre con buenos pasos; pero la falta de estructura que la hacen muy vulnerable.
Las estructuras políticas son fundamentales para la concreción de esa preferencia en las urnas. La mayoría de los legisladores, alcaldes y miembros del Comité Político convierten el proyecto presidencial de Abel en el candidato a vencer en la contienda de octubre.
Imposibilitado Danilo Medina, constitucionalmente, el alcalde santiaguero se erige como el hombre del momento. Además, porque, diferente a Margarita, es visto con buenos ojos en la Fuerza del Pueblo y su líder Leonel Fernández.
Sería una utopía política aspirar a la presidencia de la República sin pensar en la tercera fuerza opositora y la bendición de su líder. Una realidad que Abel no ha perdido de vista en ningún momento.
Para vencer el oficialismo es fundamental una alianza y quien garantice el reencuentro. Eliminado el bipartidismo con el surgimiento de la Fuerza del Pueblo como realidad política, nunca fue tan importante garantizar las buenas relaciones con las organizaciones opositoras en el objetivo común de desplazar el oficialismo del poder.
Las sociedades y las coyunturas políticas van dando señales de los perfiles del momento, y las organizaciones que se resisten a esa realidad están condenadas a la derrota y finalmente a desaparición.
El PLD como partido opositor y con poco espacio a la equivocación necesita de un candidato joven que conecte con los de abajo, los del medio y los de arriba, que tenga la experiencia de Estado incuestionable, estructura política y que sea bien visto con el resto de los opositores como garantía de concertación, y muy importante; que embista pero que resista, ¡Que resista!































