Por: Carlos Rodríguez
.- En vista de que una imagen dice más que mil palabras, he ahí, para los manipuladores que tuercen la verdad en comunicación para dañar y para cobrar. Ésas son las fotos del ex presidente Leonel Fernández, en su condición de observador internacional de las elecciones presidenciales realizadas el pasado domingo en Venezuela. Ambas, alusivas a reuniones por separado con los pasados candidatos presidenciales venezolanos Edmundo González Urrutia y Nicolás Maduro.
Ahí lo tienen, en pleno cumplimiento del deber para salvaguardar la democracia de un país hermano, como Venezuela, que tanto nos ha acompañado y apoyado en momentos de extrema dificultad, como en años recientes, cuando ha escaseado y encarecen los precios del petróleo y sus derivados.
La historia nos enseña que Venezuela también ha dado acogida a decenas de dominicanos, encabezados por el padre fundador de nuestra Nacionalidad, Juan Pablo Duarte, en condición de exiliados; y que en momentos propicios venezolanos patriotas e internacionalistas hasta han estado con nosotros en epopeyas políticas y militares.
Que se tenga conocimiento, ni desde su país ni durante su estancia en Venezuela el ex presidente dominicano ha expresado apoyo verbal alguno ni desplegado ninguna acción que ni siquiera pueda ser confundida con apoyo a ninguno de los contrincantes en el pasado proceso; y tampoco le ha dado aquiescencia al resultado publicado por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Más bien, lo que sí ha ha sugerido el líder político regional Leonel Fernández, en su función de observación y con su vocación mediadora, es que para prevenir conflictos capaces de desembocar en confrontaciones violentas, que laceren a la democracia venezolana, lo que debe hacerse es, con apego y conforme a lo dispuesto por la normativa electoral vigente en ese país, realizar la verificación mediante un proceso transparente de conteo con las actas de votaciones a mano, al que tengan acceso todos los actores políticos venezolanos interesados. Éste es justamente el reclamo central de la oposición del país suramericano.































