Irak.- Una coexistencia pacífica entre las religiones. Ese fue el mensaje principal que dio el papa Francisco en su segundo día de visita a Irak.
El sumo pontífice del catolicismo se reunió durante 45 minutos con el ayatolá Ali Al-Sistani, una de las principales autoridades religiosas chiítas del país. Es la primera vez que dos líderes de ambas religiones se reúnen.
Al-Sistani dijo que las autoridades religiosas tienen un papel en la protección de los cristianos de Irak. «Los cristianos deben vivir en paz y disfrutar de los mismos derechos que los demás iraquíes. Además, pidió justicia para las minorías cristianas, concretamente para los cristianos en Mosul», dijo.
En enero de 2019, Al-Sistani también solicitó que se investigaran los “crímenes atroces” perpetrados por los yihadistas contra los yazidíes en Sinyar y los turcomanos en Tel Afar.
Francisco agradeció sus palabras y el hecho de que una de las figuras más poderosas del islam haya defendido a los perseguidos durante algunos de los momentos más violentos de la historia reciente de Irak.































