Nueva York, EEUU.- Así fue como Elon Musk anunció, a través de su cuenta de Twitter, la compra de esa misma red social. El multimillonario también cambió la descripción de su perfil y ahora aparece como «Jefe Tuitero».
El acuerdo final se produjo tras una batalla en la que Musk firmó un acuerdo para adquirir Twitter y luego quiso echarse para atrás. Posteriormente, Twitter demandó al también dueño de Tesla y SpaceX para obligarle a seguir adelante con el acuerdo.
Cuando quedaban poco más de 24 horas para que expirara el plazo que le había dado una jueza para abrir un proceso si no se formalizaba la compra, Musk confirmó que iba a comprar la empresa «por el futuro de la civilización».
Tras convertirse en el nuevo propietario de Twitter Inc., Musk despidió a algunos de sus máximos directivos, entre ellos el consejero delegado, Parag Agrawal, así como el director financiero, Ned Segal, y la máxima responsable de políticas y asuntos legales, Vijaya Gadde.
Según medios de prensa, Musk tiene planes para deshacerse del 75 % de la plantilla que trabaja en Twitter. Pese a que esto pudiera significar un menor control del tráfico de mensajes, el magnate ha dicho que su visión de Twitter es que «no puede convertirse en un infierno gratuito para todos, donde pueda decirse cualquier cosa sin consecuencias».
Los políticos europeos se apresuraron a advertirle a Musk, un magnate estadounidense de origen sudafricano, que el continente tenía regulaciones para las empresas de redes sociales.
«En Europa, el pájaro volará según nuestras reglas”, se apresuró a advertir el comisario de Mercado Interno de la Unión Europea, Thierry Breton.































