Por: Miguel A. Gil
.- El dolor causado por la tragedia ocurrida, tras el derrumbe del techo de la discoteca Jet Set, el pasado martes en la madrugada, nos envuelve y toca a cada dominicano; sin importar no tener algún familiar o amigo dentro de las víctimas, nos sentimos desgarrados y profundamente abatidos por tan horrible desgracia. Las distintas escenas de dolor, angustia y desesperación de los familiares en busca de saber el estado de sus relacionados, son desgarradoras y pesarosas.
Hasta el momento de este escrito, 126 personas habían sido recuperadas sin vida y, más de un centenar y medio han sido llevadas a los hospitales, con heridas de distintos calibres, además de decenas de desaparecidos, por los cuales, sus familiares esperan respuestas de los rescatistas, sin perder la esperanza de que puedan ser encontrados con vida.
Era una noche que se perfilaba mágica y llena de alegría, con la presentación de uno de los mejores exponentes del merengue: nuestro Rubby Pérez, como recogen varios videos de personas que asistieron y compartían su entusiasmo a través de las redes sociales.
Toda esa celebración se convirtió en un infierno en un abrir y cerrar de ojos, tras el derrumbe del techo, que cayó sobre los presentes; algunas de las personas que transmitían el espectáculo no pudieron sobrevivir a esta tragedia, aplastados por el techo.
Parejas de esposos, amigos que compartían, padres e hijos, familias devastadas, donde varios miembros no sobrevivieron; políticos, militares, empresarios, deportistas, de éstos últimos, si las grandes ligas no hubiesen comenzado, la cifra de peloteros sería mayor, ya que para nadie es un secreto que el Jet Set es uno de los lugares preferidos de ellos, para disfrutar en sus vacaciones.
En medio de tanto dolor, nos quedaba la esperanza con la situación de Rubby Pérez, de quien se dieron varias versiones de su estado: «Que este podría lograrlo y sobrevivir y que estaba estable en un centro de salud». Desgraciadamente no fue así y, también perdimos a “La voz más alta del merengue” y digno representante nuestro en otras tierras.
Cabe preguntarse ¿qué pasó, por qué la discoteca más icónica de Santo Domingo tuvo que terminar de esta manera?, provocando la peor tragedia en centro de diversión alguno en la República Dominicana.
Toca a las autoridades competentes dar respuestas a esta interrogante y otras, como ¿qué tipo de supervisión y seguimiento se le daba?; ¿qué pasó con la infraestructura después del incendio en 2023?; ¿quién autorizó que el mismo techo podía seguir en la construcción? Necesitamos saber, ¿cómo es que las denuncias de los vecinos no eran tomadas en cuenta, dizque porque esa discoteca era «marca país»?
Sabemos que ninguna de estas respuestas traerá tranquilidad y consuelo a los familiares que han visto partir a un ser querido, pero basta ya de esperar que acontecimientos trágicos sucedan para hacer cumplir las normas; basta ya con los nombres y apellidos intocables, que no se les puede supervisar; basta de tanto políticos y autoridades que se hacen de la vista gorda y hasta propician y protegen a muchos, solo por amiguismo.
Hoy, la República Dominicana llora la pérdida de hombres y mujeres nuestros, que fueron a disfrutar una noche con sus familiares y amigos; que fueron a ver y cantar las canciones de su artista, pero no encontraron la protección por la que pagaron y perdieron la vida, y esta, triste y desafortunadamente, no se recupera.
































Increíble análisis de la situación, denuncia pública a la negligencia que ocasionó la tragedia, llamamiento a la atención de los responsables y las autoridades que hacen la vista gorda sobre ellos, y forma de dar el pésame y trasladar respeto y apoyo a los familiares.
Enhorabuena al periodista.
Muy equilibrado en su opinión estimado Miguel Ángel Gil, lamentablemente las víctimas siguen en aumento, le abrazo des la distancia 🫂
La verdad que es muy doloroso lo que está pasando en nuestro país. Las pérdidas humanas y nuestro merenguero Rubi Pérez que Dios les dé paz a todas esas personas.
Dios le de conformidad a cada familia que perdió y ser querido y al pueblo Dominicano