Lima, Perú.- Tras su destitución como presidente de Perú, Pedro Castillo, quien guarda prisión, encara la posibilidad de ser procesado por los cargos de rebelión y conspiración.
La Fiscalía de la Nación realiza operativos simultáneos en el Palacio de Gobierno, la Presidencia del Consejo de Ministros y varios ministerios, en busca de pruebas contra el exmandatario al que investiga por rebelión y conspiración.
«El objetivo de los operativos es recabar elementos de convicción respecto a la investigación que se le sigue al expresidente por la presunta comisión del delito de rebelión», informó.
Hasta la sede presidencial, ubicada en el centro histórico de Lima, llegaron la fiscal de la Nación, Patricia Benavides, y la fiscal superior Marita Barreto, quien coordina el equipo especial de fiscales contra la corrupción del poder, acompañadas de varios agentes policiales.
Después de permanecer varias horas detenido en la Prefectura de Lima, Castillo fue conducido esposado en medio de un fuerte resguardo a un cuartel policial en el distrito del Rímac para abordar un helicóptero que lo llevó al penal de Barbadillo, donde está recluido el expresidente Alberto Fuijimori, purgando su condena de 25 años.































